
Defensas y protecciones mágicas - J. P. Duarte
Acostumbramos a protegernos del frío y el calor, de la lluvia y la nieve, de los accidentes y la contaminación, de modo que ¿por qué no habríamos de protegernos de las malas influencias que nos rodean? Ni siquiera los soldados más valientes van a pecho descubierto en la batalla, porque una cosa es el valor y otra la inconsciencia. Protegiéndonos adecuadamente las magias y brujerías negativas no podrán afectarnos.